... y Mishegoss disiente
Vamos Azrael, no te pongas así. Hace mucho que nos conocemos y sé, como también lo sabes tú, que siento lo que siento y no lo puedo cambiar. No hace falta alguna ser soez. Tienes clase, no la eches por la borda con cuatro palabras malsonantes. De hecho, prefiero tu hiriente ironía. Aún más, prefiero a tu heroína. ¿Lo ves? Me quedan juegos de palabras para rato. Además, atento a la definición de "heroína": mujer ilustre y famosa por sus grandes pechos, perdón, hechos.
He de reconocer, no obstante, que tus momentos de mala leche me centran. Creo que soy el único capaz de plantarte cara cuando estás de mal humor. Venga, tonto, vámonos a comer algo mientras hablamos sobre nuestro próximo destino. Hoy, por la más casual de las casualidades, he visto un steak tartar de lo más apetecible.
Eres mi amigo, y te aprecio de verdad.
He de reconocer, no obstante, que tus momentos de mala leche me centran. Creo que soy el único capaz de plantarte cara cuando estás de mal humor. Venga, tonto, vámonos a comer algo mientras hablamos sobre nuestro próximo destino. Hoy, por la más casual de las casualidades, he visto un steak tartar de lo más apetecible.
Eres mi amigo, y te aprecio de verdad.

