Thursday, November 30, 2006

... y Mishegoss disiente

Vamos Azrael, no te pongas así. Hace mucho que nos conocemos y sé, como también lo sabes tú, que siento lo que siento y no lo puedo cambiar. No hace falta alguna ser soez. Tienes clase, no la eches por la borda con cuatro palabras malsonantes. De hecho, prefiero tu hiriente ironía. Aún más, prefiero a tu heroína. ¿Lo ves? Me quedan juegos de palabras para rato. Además, atento a la definición de "heroína": mujer ilustre y famosa por sus grandes pechos, perdón, hechos.
He de reconocer, no obstante, que tus momentos de mala leche me centran. Creo que soy el único capaz de plantarte cara cuando estás de mal humor. Venga, tonto, vámonos a comer algo mientras hablamos sobre nuestro próximo destino. Hoy, por la más casual de las casualidades, he visto un steak tartar de lo más apetecible.
Eres mi amigo, y te aprecio de verdad.

Azrael habla

Hay que ser BURRO. "Llavis de mel, de sucre, de vida". Menos hostias, que pareces retrasado. A ver si tenemos un poco más de memoria. Es la última vez que te aviso. Parece mentira que tengas tan poco... sin palabras me quedo. ¡IMBÉCIL!

Desde el osario de tus cojones, Azrael.

PD: La próxima vez te borro el blog de las mariconadas.

Saturday, November 25, 2006

Perdut entre records

Un dia vaig dir:

Reflectits al mirall veig els teus dits entre aquests cabells que m'acaricien cada matí. Són seda, són la fibra dels meus sentiments.
Són el camí que mai vull parar de recórrer. Són el marc perfecte per l'obra mestra de Klimt.
Pòmuls de porcelana. Perfecció geomètrica per la inspiració més lliure.
Ulls de sol ponent. Bressol d'un dessert de llàgrimes que m'aclareixen l'ànima. M'il·luminen.
Llavis de mel, de sucre, de vida. Llavis d'amor infinit. Llavis per besar, per ser besats. Llavis que envolten la veu que em mou.
T'abraço. El meu pit contra la teva esquena, els meus braços lligant-te, gaudint de cada centímetre. Ets ritme de jazz corpori.

I cada dia, quan em desperto, ho dic de nou: t'estimo.

Thursday, November 16, 2006

La Grande Place


Quise que nuestra primera parada fuera Bruselas. Paseaba rodeado de historia mientras un sol de tarde calentaba mis espaldas. Taciturno, como de costumbre, me perdía en intensas emociones, reavivadas por la belleza del casco antiguo de la ciudad. Imaginaba tu mano metida en la mía, el roce de tus cabellos en mi mejilla. Más que nunca te encontré a faltar y fui consciente de tu ausencia con cada uno de mis sentidos. Mis pasos, insensibles a la agonía, continuaban tirando del resto de mi cuerpo, conduciéndome por las adoquinadas calles.
Cada lugar tiene un aroma propio, o una mezcla de ellos. Monsieur Grenouille me daría la razón. Describir el perfume que me guió hasta la Grande Place se encuentra fuera de mis posibilidades. Tampoco puedo explicar por qué huele a ti. Pero, indudablemente, es así.
Me senté al lado de las flores, mientras dejaba que los restos de luz se filtrasen en mi ánimo, de la misma forma en que nosotros lo habíamos hecho en otro tiempo y lugar. Poco a poco el sol se despidió y empecé a absorber los detalles. Las majestuosas fachadas me miraban con curiosidad, y yo, de la misma forma, las estudiaba sin recato.
Las horas pasaban y mi privacidad crecía. Horas después de medianoche mis únicas acompañantes eran las estrellas. El silencio era reverencial y, claro está, mi espíritu rebelde me impulsó a romperlo. Mis labios se movieron, el aire circuló a traves de las cuerdas vocales y pronuncié una sola palabra: tu nombre.

Algún día, cuando estés allí, espera a quedarte sola, escucha con atención, y oirás a mi voz suspirarte.

Hoy: Comtine D'un Autre Ete: L'apres Midi, Yann Tiersen.

Para ti, mi vida.


Sin amor, desde la Grande Place.